El Verdinegro ganaba con autoridad gracias a Osores, pero el "Bohemio" aprovechó el retroceso excesivo del local y se lo llevó 2-1 sobre el final. La derrota deja a Ariel Martos en la cuerda floja y al club en una situación límite con el promedio.
La paciencia se agotó en el Pueblo Viejo. Lo que arrancó como una noche de posible desahogo terminó en una derrota dolorosa que expone la crisis futbolística y anímica de San Martín. El equipo de Ariel Martos volvió a mostrar dos caras: la de la esperanza en el primer tiempo y la del colapso total en el complemento, dejando tres puntos vitales en el camino ante un Atlanta que solo necesitó orden y paciencia.
A los 25 minutos, la ilusión se encendió con un frentazo impecable de Osores tras un envío de Zuliani. Sin embargo, ese 1-0 fue el principio del fin; el equipo se replegó peligrosamente y le cedió el protagonismo a la visita. Aunque el "Pulpito" González tuvo el segundo, la figura de Rago agigantó las dudas locales. En el segundo tiempo, Moreira de cabeza y un zapatazo de Álvarez desde afuera del área dieron vuelta el marcador, dejando a San Martín sin respuestas y con un estadio que despidió al equipo entre la bronca y la desolación.
📉 Los números que preocupan:
- Puntos en juego: San Martín sigue sin poder salir del fondo de la tabla de posiciones.
- Fallo defensivo: Los dos goles de Atlanta llegaron por desatenciones en la marca y falta de presión en la zona media.
- Continuidad: La dirigencia se reunirá en las próximas horas; el ambiente indica que el ciclo de Martos ha llegado a su punto final.
💡 El Análisis:
Ya no es solo un problema de táctica, es una cuestión de mandíbula de cristal. Apenas Atlanta empató, el equipo se desmoronó psicológicamente. No hubo rebeldía ni desde el banco con los cambios, ni desde adentro de la cancha. Regalarle la pelota a un rival que venía golpeado fue un error de lectura gravísimo. Hoy San Martín se mira en el espejo del descenso y la imagen es preocupante. El club necesita un golpe de timón urgente porque el margen de error desapareció por completo.