En un duelo táctico impecable, el equipo de Schiaparelli anuló a un rival de Primera División. El 0-0 en los 90’ premió el orden defensivo, pero la figura de Sumavil en la tanda de penales sentenció la eliminación del Verdinegro en la Copa Argentina.
San Martín demostró en la cancha de Temperley que la diferencia de categoría es, a veces, solo una formalidad. Ante un Platense que no encontró los caminos, el equipo sanjuanino se despidió de la Copa Argentina con la tranquilidad de haber jugado un partido serio, pero con el sabor amargo de la definición desde los doce pasos.
La pizarra de Schiaparelli: Orden y contragolpe
El "Verdinegro" no fue a ver qué pasaba; fue con un plan. El orden defensivo fue la piedra angular:
- Bloque bajo y asfixia: Se le cedió la pelota a Platense, pero se le cerraron los pasillos internos. El "Calamar" tuvo la posesión, pero careció de profundidad.
- Transiciones rápidas: San Martín fue más peligroso con ataques directos que su rival con la tenencia. En el primer tiempo, las aproximaciones más claras fueron sanjuaninas, aprovechando el adelantamiento de las líneas de Vicente López.

El factor Sumavil
En el complemento, San Martín se sintió cómodo con el empate, quizás apostando demasiado a una lotería que terminó favoreciendo al arquero rival. Sumavil fue el verdugo de la noche:
- Le contuvo el primer penal al "Pulpito" González, golpeando anímicamente desde el arranque.
- Mantuvo la calma ante el golazo de Funez (al ángulo) y los aciertos de Marchio y Zuliani.
- Cerró su noche de gloria tapando el remate final a Murillo.
El chip puesto en la Primera Nacional
La Copa Argentina ya es historia y no hay tiempo para lamentos. El gran objetivo de este 2026 es el ascenso y la revancha está a la vuelta de la esquina.
- Próximo compromiso: Este domingo, San Martín visita a Almagro.
- El desafío: Trasladar la solidez defensiva mostrada ante un equipo de Liga Profesional al duro terreno de la Primera Nacional para volver a meterse de lleno en la pelea por el Reducido.