San Martín reaccionó tarde y dejó el invicto en Turdera
Fotos: Prensa San Martin

El Verdinegro regaló el primer tiempo por errores propios y, aunque acorraló a Temperley en el complemento, cayó 2-1. Hernán Zuliani clavó un golazo para el descuento.

A San Martín se le cortó la racha de la manera más dolorosa: pagando por errores propios en un arranque para el olvido. Por la fecha 16 de la Primera Nacional, el equipo comandado por Alejandro Schiaparelli regaló los primeros 45 minutos en Buenos Aires y, a pesar de haber mostrado una versión arrolladora en el segundo tiempo, terminó perdiendo 2-1 ante Temperley en el Alfredo Beranger.

Dos cachetazos que costaron carísimo

Desde el pitazo inicial, Concepción se plantó incómodo en el campo, perdiendo las segundas pelotas y fallando en las coberturas. Avisó el local y salvó Zuliani en la línea, pero a los 15 minutos la fatalidad tocó la puerta: un pelotazo largo encontró una desastrosa falta de comunicación entre Emanuel Aguilera y Sebastián Díaz Robles, dejándole el gol servido a Gabriel Hauche.

El Verdinegro acusó el golpe pero tuvo el empate en los pies de Bruno Juncos, quien tras un gran centro de Sebastián Jaurena la tiró insólitamente por arriba en el área chica. Para colmo de males, la máxima del fútbol se cumplió en la réplica: desborde a la espalda de la defensa sanjuanina y Lucas Souto entró solo de cabeza para poner el 2-0 abajo antes de la media hora.

Una lavada de cara que no alcanzó

En el complemento, la historia dio un giro de 180 grados. Con cambios desde el banco y otra actitud, San Martín se plantó en campo rival y borró de la cancha a Temperley. La recompensa llegó rápido, a los 11 minutos, cuando Hernán Zuliani enganchó hacia adentro y metió un tremendo derechazo teledirigido desde afuera del área para clavar el descuento.

A partir de ahí, fue un monólogo del Verdinegro ante un Gasolero totalmente refugiado atrás y haciendo tiempo. El empuje estuvo, las ganas sobraron y el rendimiento de la segunda mitad dejó otra imagen, pero la falta de tiza en los últimos metros privó al equipo de traerse un punto a San Juan. La lección quedó clarísima: en esta categoría no se puede regalar un tiempo. Ahora, a dar vuelta la página y meter la cabeza de lleno en la final del próximo sábado ante Nueva Chicago en el Pueblo Viejo.