Ayer comenzó la 24ª edición con un final inesperado en Santa Lucía. Este sábado, el pelotón enfrenta los 152 kilómetros más duros del certamen, uniendo Chimbas con los exigentes ascensos a Ullum y Punta Negra.

La 24ª edición del Giro del Sol comenzó rompiendo todos los pronósticos. En la primera etapa disputada ayer viernes, el chileno Felipe Pizarro, del equipo Fundación Diberboll, dio una clase de valentía. Cuando el pelotón se perfilaba para un embalaje masivo, Pizarro lanzó un ataque lejano y solitario que dejó sin respuesta a los equipos de los velocistas.

El trasandino cruzó la meta con un tiempo de 2h 41m 50s, completando los 125 kilómetros a un promedio escalofriante de 46,5 km/h. El podio de la jornada inicial lo completaron Mauricio Páez (Gremios por el Deporte) y Lorenzo Díaz (Portal San Juan), quienes nada pudieron hacer ante la fuga del líder.

Sábado de montaña: 152 km de pura exigencia

La actividad continúa hoy con la segunda etapa, señalada por los especialistas como la más determinante. Ya no habrá terreno llano para especular; el pelotón deberá recorrer 152 kilómetros partiendo desde Chimbas y atravesando Rivadavia, Ullum y Zonda.

Los puntos que definirán la nueva clasificación general serán los ascensos a los perilagos:

  • Dique de Ullum: El primer test de resistencia para las piernas de los ciclistas.
  • Dique Punta Negra: El "coloso" de la jornada, donde estarán ubicadas las metas de montaña y donde los cambios de ritmo suelen descolgar a quienes no aspiran al título.

Tras el paso por los diques, la carrera regresará a Chimbas para el final de etapa. Será el momento de ver si el equipo del líder puede controlar las hostilidades o si los equipos sanjuaninos como el SEP, Gremios o Municipalidad de Pocito logran quebrar la resistencia del chileno en las subidas.